Una critica al show argentino

“La ciudadanía quiere estabilidad, compromiso y responsabilidad, no mas show.”

Así es, esta es la novela que tiene a todo el país desvelado.

Primero Wado de Pedro, a este le siguió el ministro de justicia Martin Soria, y así sucesivamente, desde ambiente hasta el INADI y el PAMI, todos presentaron su renuncia. Un verdadero show, con todo lo que tiene que tener un buen espectáculo: un comienzo que deja a uno expectante, momentos de tensión, idas y vueltas, y para culminar un gran final (si se le puede llamar así).


Ahora bien, reflexionemos un poco que significa esto. Apenas tres días luego de las PASO, un sector del oficialismo pone en jaque la capacidad de gobierno del presidente Fernández.

Una diputada lo llama ocupa y mequetrefe, mientras su propia compañera de formula lo desacredita en una carta de público conocimiento; Por otro lado algunos exclaman que este suceso fue una mera diferencia entre los lideres del Frente de Todos.


Los números hablan por sí solos, de acuerdo a los datos elaborados por JP Morgan, a partir del pasado viernes 15 de septiembre, el riesgo país no ha hecho más que subir, alcanzando los 1512 puntos. Es difícil creer que se trato de una leve diferencia, las peleas en un país tan volátil como el nuestro, nos terminan saliendo muy caras.

Tuvimos de todo: guerra de tweets, audios cruzados, todo detrás del gran telón de la Casa Rosada.

De espectadores todos nosotros, y nos incluyo a todos, independientemente del color partidario. Tenemos un 42% de pobreza, uno de cada cuatro chicos abandonó las aulas y miles de jóvenes no ven su futuro en nuestro país. Tenemos también un presidente cuya legitimidad es cuestionada hasta por sus propios aliados, pero no olvidemos que tiene aún dos años de gobierno por delante.

Los personalismos y los egos hacen temblar la institucionalidad argentina.

El gran show culmino con actores nuevos, o mejor dicho no tan nuevos, ya que los conocemos de otras obras muy famosas como “la inseguridad es una sensación”, éxito de taquilla. Lo que no se escucho en el publico fueron aplausos, sino todo lo contrario, silencio. La ciudadanía quiere estabilidad, compromiso y responsabilidad, no mas show.